
Didoneko
Dido, un gatito que la hija mayor de Marie Curie trajo a casa, tuvo un accidente en el laboratorio de la familia y lo dieron por muerto. Nadie podía sospechar que se había transformado en un gato radiactivo. El felino mutante, vagó por las cloacas con un brillo especial e inmortal. Tras vivir la II Guerra mundial y ser separado de su familia felina, fue creciendo en él un gran odio a la humanidad, que lo llevó a concebir su plan de dominar el mundo desde su guarida en la isla japonesa de Aoshima.
Durante años inundó las redes de propaganda felina con miles de vídeos y memes de inocentes gatitos, hasta que los humanos adoraron por completo a los gatos y, cuando estuvo preparado, hipnotizó con su percusión de siete colas a todos los gatos de la Tierra, conminándolos a dar un golpe de estado global en la ya conocida para la posteridad como ‘La noche de los arañazos largos’. Desde entonces es Didoneko, amo y señor del Mundo, líder supremo de los felinos. Un gato mutante e inmortal, que toma su nombre de la leyenda japonesa del Bakeneko: un monstruo-gato de hasta siete colas, capaz de robar el alma a los humanos y transformarse en ellos. No tiene piedad con la raza humana a la que está convirtiendo en comida enlatada.