
Valentina Tereshkova
Valentina Tereshkova ha estado allí, detrás de las puertas de Tannhäuser y ha visto cosas que nunca creeríais y que solo puede compartir con otras astronautas como sus perras disecadas Belka y Strelka, adictas al vodka. Tras haber llegado tan lejos, no sabe cómo volver a poner los pies en la Tierra.