Olympe de Gouges
| Nombre real | Marie Gouze |
| Lugar de nacimiento | Montauban (Francia) |
| Fecha de nacimiento | 7 de mayo de 1748 |
| Ocupación | Escritora y política |

Olympe de Gouges, seudónimo de Marie Gouze, nació el 7 de mayo de 1748 en Montauban, Francia. Fue una escritora, dramaturga y política francesa que destacó por su lucha por los derechos de las mujeres y la abolición de la esclavitud. En 1791, escribió la «Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana«, inspirada en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de la Revolución Francesa. A pesar de su pensamiento moderado y girondino, fue criticada y encarcelada por sus ideas políticas. Fue condenada a muerte y guillotinada el 3 de noviembre de 1793 en París, a los 45 años de edad.
Marie Gouze, conocida como Olympe de Gouges, nació el 7 de mayo de 1748 en Montauban, Francia. Provenía de una familia modesta. En 1765, se casó con Louis Aubry, con quien tuvo un hijo llamado Pierre Aubry. A pesar de las limitaciones impuestas a las mujeres de su época, Olympe mostró desde joven un espíritu independiente y una pasión por la escritura. Durante su juventud, Olympe se trasladó a París en busca de oportunidades para desarrollar su talento literario. En la capital francesa, se vio inmersa en un ambiente intelectual y político vibrante, lo que despertó su interés por las ideas revolucionarias que comenzaban a gestarse en la sociedad de la época. A medida que Olympe de Gouges se adentraba en el mundo de la escritura y la política, enfrentó numerosos obstáculos debido a su condición de mujer. Sin embargo, su determinación y valentía la llevaron a desafiar las normas establecidas y a alzar su voz en defensa de los derechos de las mujeres y la igualdad de género.

Desde una edad temprana, Olympe demostró un espíritu independiente y una pasión por la igualdad y la justicia social. A medida que se adentraba en el mundo de la escritura, comenzó a cuestionar las normas establecidas y a alzar su voz en defensa de los derechos de las mujeres y la igualdad de género. Sus primeros escritos reflejaban su preocupación por las injusticias sociales y su deseo de promover un cambio en la sociedad. Olympe desafió las normas sociales y políticas de su época al proponer la igualdad de género como un principio fundamental de una sociedad justa y equitativa. En su famosa «Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana», inspirada en la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, afirmó la igualdad de derechos de ambos sexos y abogó por la participación activa de las mujeres en la vida política y social. Además de su lucha por la igualdad de género, Olympe también se pronunció en contra de la esclavitud y abogó por la abolición de esta práctica inhumana. Su compromiso con la justicia social se reflejó en su defensa de los derechos de los esclavos y en su participación en el «Club de los amigos de los negros». A través de sus escritos y panfletos, Olympe de Gouges sentó las bases de su pensamiento revolucionario, abogando por la igualdad de género en todos los aspectos de la vida pública y privada. Su valentía y determinación en la defensa de sus ideales la convirtieron en una figura destacada en la lucha por la justicia y la igualdad, preparándola para desempeñar un papel crucial durante la agitación política y social que marcaría el inicio de la Revolución Francesa.
Durante la Revolución Francesa, Olympe de Gouges se destacó por su activismo político y su defensa de los derechos de las mujeres. En 1791, escribió la famosa «Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana», inspirada en los ideales de igualdad y libertad de la Revolución. En sus escritos, abogó por la igualdad de género en todos los aspectos de la vida pública y privada, incluyendo el derecho al voto, acceso al trabajo público, participación en la vida política y control sobre la propiedad. A pesar de su apoyo inicial a la monarquía constitucional, Olympe se unió rápidamente a la causa republicana y se opuso a la condena a muerte de Luis XVI en 1793. Su defensa de los girondinos, un grupo político moderado, le valió ser detenida bajo falsas acusaciones y trasladada a una enfermería carcelaria. A pesar de su encarcelamiento, continuó escribiendo panfletos para defenderse y denunciar la injusticia del sistema judicial revolucionario.

Detenida en agosto de 1793 bajo falsas acusaciones de apoyar a los girondinos, Olympe fue trasladada a una enfermería carcelaria debido a una herida infectada. A pesar de su precaria salud, continuó luchando por su derecho a un juicio justo y a defenderse de las acusaciones en su contra. Escribió panfletos desde su lugar de reclusión, denunciando la injusticia del sistema judicial revolucionario. El 2 de noviembre de 1793, Olympe fue llevada ante el tribunal revolucionario sin la posibilidad de disponer de un abogado que la defendiera. En un juicio sumario, fue condenada a muerte por sus ideas políticas consideradas subversivas y por su defensa de un estado federado, acorde con los principios girondinos. Al día siguiente, fue ejecutada en la guillotina. A pesar de su valentía y dignidad en el momento de su ejecución, la muerte de Olympe de Gouges marcó el fin de una vida dedicada a la lucha por la igualdad, la justicia y los derechos humanos. Durante mucho tiempo, su obra fue olvidada y malinterpretada, pero a partir del siglo XX, Olympe de Gouges fue reconocida como una figura importante en la historia del feminismo y los derechos humanos, siendo objeto de estudios y homenajes en todo el mundo.

Olympe de Gouges va de cabeza, rodando por el nuevo mundo, en un scroll continuo. Es la fiel ayudante de Curie, una especie de Igor, que no se calla ni debajo del agua. Es inocente y sin malicia, muy cotilla y leal. Comenta absolutamente todo lo que ve y le pasa y, cuando no tiene nada que decir, es capaz de sintonizar la radio, que se emite a través de ella. De carácter idealista y risueño, Olympe es como una niña soñadora, que aún lo ve todo con optimismo desmedido. Cree en la paz, el amor y la hermandad entre seres y mundos por lo que nadie diría que fue guillotinada ante un público sediento de sangre, si no fuera por ser sólo una cabeza. Ella piensa que todo puede mejorar, que hasta los gatos tienen corazón y que no hay nada imposible. Por supuesto, sigue escribiendo, esta vez la Declaración de los derechos de las Mujeres digitales y cyborg-mujeres. Es revolucionaria, siempre está promoviendo causas justas e incentivando a las demás a cambiar el mundo. Un mundo, el cibernético, ya de por sí, muy mutable, al que se ha adaptado sin problemas. Sueña con tener el culo de Rosalía para moverlo a gusto en sus vídeos de Tik Tok. Pero como la necesidad hace a la mujer, ha inventado el perreo de cabeza, todo un fenómeno que se está convirtiendo en tendencia.
